Dios nos aceptó a nosotros tal como eramos: pecadores, perdidos y necesitados de El.
Y el nosotros haber RECIBIDO individualmente a Jesucristo como Señor y Salvador es lo que nos ha permitido conocer y experimentar el amor y el plan de Dios para nuestras vidas.
Recibir a Cristo en nuestro corazón es:
-Reconocer nuestra condición pecadora
-Reconocer que estamos perdidos y destituidos de la gloria de Dios a causa de nuestro pecado
-Reconocer que Dios tiene los brazos abiertos para recibirnos cuando confesamos y nos arrepentimos de nuestro pecado
-Reconocer que Dios mostró su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros
-Reconocer que Dios ha saldado la deuda que teníamos con El a través del sacrificio de Cristo en la Cruz
-Reconocer que la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado
-Reconocer que Cristo Jesus es nuestro único y suficiente Salvador
-Reconocer que Cristo Jesús es el único camino al Padre
-Reconocer que el regalo de Dios inmerecido es la salvación y vida eterna
-Reconocer que habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de nuestra salvación, y habiendo creído en Cristo Jesús, fuimos sellados con el Espíritu Santo de la promesa
-Reconocer que Cristo Jesús es el Señor de nuestra vida
-Reconocer que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Cristo Jesús
-Reconocer que hemos muerto al pecado
-Reconocer que ya no vivo yo, mas Cristo vive en mi
-Reconocer que hemos nacido de nuevo
-Reconocer que al estar en Cristo, soy nueva criatura; que las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas

