Inspección de Construcciones

Posted by victorcastillo on Oct 31, 2009 in Reflejando la gloria de Dios | 0 comments

Inspeccion de Construcciones
I Corintios 3:10-15
3:10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 

3:11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 

3:12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 

3:13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 

3:14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 

3:15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

 

Sin lugar a duda, la industria de la construcción residencial y comercial ha avanzado de tal forma que cada vez se pueden levantar casas, edificios, bodegas, etc. con mayor rapidez. El negocio de construcción de casas en subdivisiones residenciales ha crecido enormemente en los Estados Unidos que ocupa uno de los primeros lugares y que resulta muy lucrativo para los que se dedican desde el proceso de la manufactura o  construcción hasta los que se dedican al financiamiento de las inversiones. Hay muchas empresas constructoras, cada cual compitiendo en precio, diseño, ubicación, servicios de seguridad, financiamiento, y por la calidad de la construcción en sus materiales.

 Y como en todo esto se trata de hacer negocio, osea el hacer dinero y de la forma más rápida posible, en muchas ocasiones algunas constructoras han puesto en duda su integridad. Pues al evaluar a detalle como contruyen, nos pudieramos percatar que utilizan materiales de muy baja calidad, empezando desde la cimentación, a las paredes y hasta el techo. Estos detalles de mala calidad no pueden ser vistos porque son detalles internos de la construcción, que van por dentro del cascarón de la casa o del edificio. A la larga, este tipo de malas construcciones salen caras, porque tener problemas de la cimentación o de las paredes podría resultar en costos muy altos de reparación. Es por esto que dice un viejo y conocido refrán: “Lo barato sale caro.”

 Podemos tomar lo anterior como referencia y notar que la Biblia también nos habla acerca de cómo nosotros, que conocemos a Jesús como nuestro Salvador y aparte de los privilegios que tenemos como hijos de Dios, tenemos la gran responsabilidad de mirar como edificamos o construimos para el reino de Dios.

 

LA RESPONSABILIDAD, PROPOSITOS Y EL JUICIO EN NUESTRA VIDA

En I Corintios 3:10 encontramos la responsabilidad que tenemos, Pablo nos recuerda: “pero cada uno mire cómo sobreedifica,” esto es refiriendose a nuestras obras (v.13): “la obra de cada uno se hará manifiesta… y la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará.”

Debemos enfatizar que éstas obras a las que se refiere en el capítulo 3 de primera de Corintios, no tienen nada que ver con ningún esfuerzo humano de nuestra parte para alcanzar la salvación, pues en Efesios 2:8-10 la Biblia dice que somos salvos por gracia por medio de la fe… no por obras para que nadie se gloríe, pero sí, en el versículo 10, encontramos un propósito de Dios para nosotros: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

 Algunos de los propósitos de estas buenas obras son:

  1. En Efesios 2:19:22 encontramos que como “miembros de la familia de Dios” debemos ser “edificados sobre el fundamento… principal…” que es “Jesucristo mismo” en quien vamos “creciendo para ser un templo santo.”
  2. Además, en II Corintios 5:17-21 encontramos que “nos dio el ministerio de la reconciliación” y que “nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación,” este encargo es para los que hemos sido hechos “nueva criatura” según el versículo 17, y ahora nuestra responsabilidad se extiende ya que “somos embajadores en nombre de Cristo” de acuerdo al versículo 21. Esto lo podemos recordar también con las palabras de Pedro en I Pedro 2:9: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

 Pero tendremos que darle cuentas a Dios sobre nuestro trabajo en la obra:

  1. Un juicio, el tribunal de Cristo, es mencionado en II Corintios 5:10 “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”
  2. Sobre esto también se habla en Romanos 14:10-12

14:10 Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.

14:11 Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios.

14:12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. 

Este juicio ocurrirá en la venida del Señor:

  1. Mateo 16:27 “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras”
  2. I Corintios 4:5 “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios”
  3. II Timoteo 4:8 “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”
  4. Apocalipsis 22:12 “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”

 Entonces, una vez que sabemos que es nuestra responsabilidad es el construir en el reino de Dios debidamente y con altos estándares de calidad – precisamente porque servimos al Rey de reyes – cada uno de nosotros debemos honestamente analizar cómo estamos realizando nuestro servicio a Dios.

 A lo mejor, ya no estás construyendo para el reino de Dios como lo hacías cuando recién te habías entregado a Él, tal vez en algún momento de tu vida empezaste a construir con materiales de baja calidad. Tal vez te dejastes arrastrar por la corriente del conformismo que ya no dejas que la gratitud a Dios sea el motivo de servirle.

 ¿Qué tan urgente es para ti el compartir de Cristo a quienes lo necesitan? ¿Cómo está tu testimonio ante tu familia, tus hermanos en la fé o ante tus compañeros de trabajo? ¿Han sido estos algunos factores que no han permitido que crezcas espiritualmente para poder construir para el reino de Dios?

 Ojalá y que la palabra de Dios haya inyectado una buena dosis para que te revivifiques, para que te aliente a reencaminar tus pasos y pensar en que servir es un privilegio y una oportunidad. Si decides cambiar tu vida y reenfocarte en las cosas que la Palabra de Dios te dice hoy, cuando tus obras sean pasadas y probadas por fuego entonces permanecerán, porque edificastes con “oro”, osea con buenas intenciones, con la disposición correcta y con humildad. Como resultado recibirás recompensa tal como lo dice el versículo 14 de I Corintios.

 Que el poder de Dios y la luz de Cristo se refleje en tu vida, para que los hombres vean tus buenas obras y glorifiquen al Padre.

Que Dios te guarde, de parte de tu amigo,
Victor Castillo
victor@cristiano.net
(última revisión 05/19/2006)

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